Situacion: Sant Andreu de la Barca, Barcelona
Cliente: IMPSOL (Instituto Metropolitano de Promoción de Suelo i Gestión Patrimonial)
Arquitectos: HARQUITECTES (David Lorente, Josep Ricart, Xavier Ros, Roger Tudó)
Colaboradores : Montse Fornés (Lider del Projecte), Anna Burgaya, Itziar González
Equip: Arrevolt Coopera SCCLP (arquitectura técnica), DSM Arquitectes (estructura), M7 enginyers (instalaciones), I2A (acústica)
Competición: 2008 (Primer premi)
Projecto: 2009 – 2022
Construcción: 2023 – 2025
El proyecto de 36 viviendas de protección oficial, local y aparcamiento en el barrio Centre de Sant Andreu de la Barca se inserta en un entorno urbano heterogéneo, configurado por edificaciones residenciales aisladas de diferentes épocas, alturas y volumetrías, junto con equipamientos, espacios libres y viviendas entre medianeras.
Frente a la solución de gran edificio pantalla prevista en el planeamiento, el proyecto se concibe como un único edificio que, a partir de un basamento continuo y de una planta baja alineada con la calle Josep Pla, se desdobla en dos torres esbeltas a partir de la primera planta. Esta fragmentación permite mejorar la permeabilidad visual y evita la formación de una barrera edificada continua, especialmente en relación con el bloque residencial preexistente dentro de la manzana. La disposición en dos torres favorece también las condiciones de asoleo, la privacidad y la oxigenación del interior de la manzana y de los bloques circundantes, manteniendo al mismo tiempo una percepción de unidad y de escala urbana.
Con una planta cuidadosamente modulada, cada torre dispone de un único núcleo de comunicación vertical que distribuye tres viviendas por planta, minimizando los espacios comunes y optimizando la relación entre superficie útil y construida. Todas las viviendas cuentan con una galería generosa, doble orientación, ventilación cruzada y luz natural en todas las estancias. Las tipologías se organizan a partir de una trama de salas cuadradas sin jerarquía (10 m²), pautadas por la retícula de casetones aligerados (9 por sala) del forjado de hormigón nervado visto, que permite múltiples configuraciones de uso y elimina espacios residuales, maximizando la superficie útil.
Las galerías, dos semimódulos no climatizados, se sitúan en los testeros de las fachadas, concebidas como espacios intermedios que mejoran el confort térmico y acústico de las viviendas y aportan flexibilidad de uso a lo largo del año. La estructura se concentra en el perímetro de las viviendas, en fachadas y medianera, mediante pantallas de hormigón armado, liberando el resto de la planta y permitiendo, a largo plazo, una redistribución interior total.
Las fachadas se configuran dejando expuestos los muros estructurales de hormigón, con grandes ventanales en las galerías de los testeros y una composición regular de ventanas verticales ampliadas mediante característicos antepechos inclinados, que refuerzan la identidad del edificio.